La historia de Kimberly Ali
No llegué aquí porque mi relación con el dinero fuera perfecta.
Yo también viví el bloqueo, la inseguridad y el miedo de no tener suficiente. Durante mucho tiempo pensé que la respuesta era esforzarme más. Pero entendí que, si no transformaba lo que ocurría dentro de mí, podía seguir trabajando muchísimo y sentir la misma escasez.
Tuve que observar mi mente, mis emociones y las creencias que había aprendido. Mi transformación no ocurrió de un día para otro: fue un proceso de conciencia, reprogramación, responsabilidad y acción.
La venta de $65,000 fue mucho más que una meta financiera. Fue la prueba de la persona en la que tuve que convertirme para sostener una nueva visión aun antes de verla materializada.